Yayo tumba, gamba chunga
Hace un tiempo comentaba que me dió por hacer una colección de todos los panfletillos que me iban dando por ahí de videntes y brujos africanos. Bueno pues la colección ya llega a los veintisiete chamanes y magos. ¡Cuánto poder concentrado en un solo corcho...! El caso es que el otro día, y tras las ultimas incorporaciones estábamos observando la colección y comenzamos a darnos cuenta de algunas cosillas curiosas que quiero comentar aquí.En todos vienen direcciones, teléfonos y demás historias y revisando, vimos cosas curiosas...desde dos que deben de ser la misma persona, hasta tres o cuatro que viven en la misma calle pero lo más curioso es que nos dimos cuenta que hay dos que viven en el mismo piso, es decir, que dan la misma dirección pero distintos números de teléfono (tanto fijo como móvil) y aquí es donde se me plantean las primeras dudas: ¿Se conocieron en la facultad de brujos, compartieron piso y es algo que han mantenido tras licenciarse? También puede ser que tal y como están los alquileres hoy en día y el precio de la vivienda la cosa esta chunga para el chamanismo y conviene pillar una oficina para compartir y dividirla en diferentes despachos... de ahí lo de los números diferentes de teléfono. Pero claro... si tu vas ahí a pedir que te lean el futuro o que le echen a tu jefe una maldición vudú por cabronazo, ¿a quien eliges a uno o a otro?. A lo mejor tienen carteles fuera con las ofertas como en el Súper de mi barrio. Profesor Bimbo Conhongo: esta semana oferta dos maldiciones más una zombificación por sólo 300 ...
O a lo mejor no es nada de eso y es que en realidad los profesores X e Y son hermanos y se dedican al negocio familiar.
En cualquier caso le doy la razón a mi colega BillyBoy (aka Borja) que dice que las reuniones de vecinos con esta tropa deben de ser la leche, ríete tú de lo de "Aquí no hay quien viva". Me lo imagino algo así:
-El presidente: El profesor Tutufo Metumba del 3ºC debe tres recibos de derramas de la comunidad y dos del agua. Total son 400 .
-La comunidad al unísono: Que pague, que pague (dando golpes en la mesa cual turba farisaica agitada)
-El profesor: No pienso pagar (y mientras dice esto, coge a una gallina clueca, la destripa con un cuchillo ritual delante del personal, dice unas frases en africano y desparrama las sanguinolentas vísceras sobre las actas de la reunión)
-La comunidad al unísono incluido presidente: (Acojonados y con voz aflautada) Hombre si no le viene bien pagar este mes pues tampoco pasa nada, ya lo hará cuando pueda...
Hoy ha venido a vernos el enmascarado de plata. Dejó por unos momentos el ring y se paso a saludarnos a la oficina. Chemai Dundún es el alter-ego de un colega de la oficina. Le regalamos por su 33 cumpleaños una máscara de luchador mexicano y de vez en cuando le entra un yuyu chungo, la máscara le posee y deja de ser el niño bueno Josemari para convertirse en Chemai Dundún, el enmascarado de plata. La máscara, tiene personalidad propia, le habla y le obliga a convertirse en un paladín de la justicia, le dice que es por su bien y Josemari que siempre fue un niño muy obediente le hace siempre caso.


Sin palabras...
El otro dia cenando con los amiguetes en el Gino´s (talmente pareciamos una escena de Los Soprano: seis parejas cenando italiano) se planteó una cuestión fundamental que atormenta nuestras perdidas vidas en este universo. ¿Qué fue de Pancho el de Verano Azul? Todos sabemos que se hizo yonqui o al menos es la leyenda urbana que circula por ahi, pero aun hay otra cuestión más importante hay quien asegura que ha muerto, de hecho siempre que se ha sacado el tema hay quien ya le ha matado cinco o seis veces...
Un buen día me dió por recoger la publicidad que me daban a la salida del metro sobre médiums y videntes africanos y pincharla en uno de los corchos de la oficina. La coña vino por un compañero (El Chemari...saludos Chemari Alfaro) que quería dejar de fumar y no sabia como...además había ido a un tipo que hacia unas movidas con unos cristales y al final le sacó unos euros y encima le dijo que no le podía ayudar que lo suyo no tenia cura... entonces le dije que fuera a un chamán africano, la historia nos hizo gracia y comenzamos a coleccionar las publicidades, con la condición de que siempre fuesen distintas...